jueves, 20 de octubre de 2011

El fin del horror

"Es tiempo de mirar al futuro con esperanza. Es tiempo también de actuar con responsabilidad y valentía.
Por todo ello,
ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada. ETA hace un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada. ETA con esta declaración histórica muestra su compromiso claro, firme y definitivo."


Pocas veces unas palabras han significado más para España. Estas palabras ponen fin a más de 40 años de miedo, extorsión, lamentación, indignación...y sufrimiento. Sobre todo sufrimiento.

Hoy es  un día que queda en la historia internacional y en la memoria colectiva de la sociedad española. Más de 800 cadáveres después; y tras un intenso, costoso y sacrificado trabajo de las fuerzas de seguridad españolas y francesas, hoy acaba todo. Por fin, Euskadi será definitivamente libre. Sus ciudadanos serán libres. Libres para poder expresar su opinión, libres para tener una ideología política. Dejan atrás la preocupación constante por su vida y el injusto estereotipo de la sociedad vasca. A partir de hoy, Euskadi sí que es libre.

Muchos pensaréis mientras leéis estas líneas que peco de un optimismo desmedido, que hay que ser prudentes y esperar a los hechos. Efectivamente, hay que esperar a los hechos, pero se ha producido uno, el más importante: ETA admite que su lucha armada no sirve y que deja la violencia. Sólo es un hecho, pero el hecho más importante que debía producirse. Habla ETA de continuar su lucha pero sin violencia, lo que quiere decir que se ajusta al estado democrático. Al voto popular, lo que quiere decir que ellos dejan de decidir para que empiece a decidir la sociedad. Tomadlo con cautela si queréis, pero hoy no puedo evitar estar tremendamente feliz. Acaban años de horror. De dolor. Celebrémoslo.


PD: No quiero olvidarme de las más de 800 victimas de la violencia de ETA. Desgraciadamente, son personas con nombre y apellidos que pagaron el precio de las aspiraciones de un despropósito. No puedo evitar acordarme de las familias de esas víctimas hoy. Ni consigo hacerme una idea de lo que se les pasará por la cabeza. Nadie les va a devolver a sus familiares, ni les va a quitar su dolor. Por eso, nada de condiciones. ETA acaba, las armas fuera y los culpables en la cárcel.

1 comentario:

  1. Yo no soy tan positiva como tú, y opto por pensar en que va a haber algún lío, como por ejemplo la creación de un grupo terrorista o delincuente que se separe del ya extinguido movimiento de ETA por la confrontación de ideas respecto a esta actitud que han tomado.

    Y digo yo... ¿40 años después se dan cuenta que la violencia no es ni era la solución? Vaya, creo que el peso del cerebro les ha aumentado...

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