viernes, 29 de abril de 2011

Sobre la "política" española

¿Existe? Llevo tiempo pensando en este tema. Demasiado quizá, porque con cada nueva noticia política mas me afirmo en lo que pienso. Y lo que pienso es que España es todavia un niño pequeño en esto de la democracia. Es el niño de educación infantil anclado en la fase de "me enfado y no respiro", del egoísmo, de pelearse por la piruleta. De hacer travesuras  y correr a esconderse, y cuando te pillan llorar o echar la culpa a otro. El problema está en que a un niño pequeño se le educa, se le dan unos valores que determinan su crecimiento; y en España coincide que no tenemos profesor, que los padres de los niños vienen de un tiempo en el que no querían tenerlo y que los valores que se muestran son todo lo contrario que se deberia mostrar.

Esta clase política, el parvulario español, es un alumnado autodidacta y contestón. Cuando viene el director diciendo que lo que has hecho esta mal e intenta castigarte para que aprendas los niños se rebelan y se niegan a admitir su error, acusan al director de favoritismo y asunto arreglado. Y el caso, queridos, es que el director no tiene recursos para acabar con la rebeldia del niño. Y es que, como todo el mundo, tambien han sido niños y aunque deberian haber crecido, se acuerdan con frecuencia de que gracias a su clase de parvulario están donde están, y entre compañeros de clase todo se arregla con una chuche que hace  olvidar los malos modos de niño malcriado...

lunes, 25 de abril de 2011

Hablando de lo justo...

Las siguientes afirmaciones provienen de la web http://www.ramoncalderon.org/medios-de-comunicacion/asesinos-de-reputaciones-andan-sueltos/ . Y como el artículo viene sin firmar, esta presuntamente escrito por Ramón Calderón, ex presidente del Real Madrid. Si seguís el enlace, lo primero que aparece es un titular que ya promete: "Asesinos de reputaciones andan sueltos". Y bajo él una foto de Pedro J. Ramírez (director de El Mundo) y Eduardo Inda (desde hoy ex director de Marca).

Así de primeras lo razonable es preguntarse "joder que hostia, ¿qué tiene este hombre contra estos dos?". Todo este odio surge siendo Calderón presidente del Real Madrid y disfrutando de una relativa calma institucional después de que la jueza declarara legítimo a Calderón (estaba acusado de amañar las elecciones del club). En ese momento, con Calderón reposando plácidamente en el despacho de relumbrón del Bernabéu, el Marca destapa tras un gran trabajo de investigación que la última asamblea de compromisarios del club fue un fraude orquestado por Calderón (con la inestimable ayuda de su Sancha Panza particular, nanín) en el que para aprobar lo que se votaba colaron a gente que no era ni del equipo. La avalancha de pruebas y testimonios que aparecieron eran irrefutables y Calderón no sabía dónde meterse.

Casi simultáneamente, o poco tiempo después, el periodista Jose Antonio Abellán (también colaborador de Marca) desvela en su programa el Tirachinas que Calderón ha usado las tarjertas del club para beneficiarse personalmente. También se presentan muchas pruebas y el presidente sale en rueda de prensa, rodeado de
la junta del club cual guardia pretoriana, para desmentirlo y jurar por sus hijos que esa información era mentira. Sin embargo pocos dias después hacía las maletas y se despedía para siempre de la poltrona de Concha Espina con el honor y la reputación en cuarentena.

Hasta aquí la parte de Inda (que llamaba a Calderón "el pluriimputado". ¿Qué pasa con Pedro J? Pues que es el director general editorial de Unidad Editorial, grupo monopólico responsable de la publicación de periódicos como Marca o El Mundo y accionista de medios como la COPE, VEO7 o Intereconomia(esta última no la tengo confirmada). Como director del grupo, es responsable de lo que se publica, y desde su condicion de director de El Mundo también le zurró bastante a Calderón.

Aclarado todo, vamos a las declaraciones:
"Su trabajo es burdo, canalla, barriobajero y, en muchas ocasiones delictivo. Son personas, atormentadas, acomplejadas y con instinto carroñero."

"Disfrutan haciendo daño y no les importa destruir honra, fama o prestigio si con ello consiguen notoriedad u otro tipo de recompensa. Hay demasiados ejemplos como para que alguien aparte de una vez a estos sujetos de una profesión a la que desprestigian y manchan con demasiada ligereza e impunidad."

HABLANDO DE MARTA DOMÍNGUEZ:
"Condena anticipada y asesinato de reputación conseguido."

"Es que son así, tienen vocación de pistoleros, actúan como en el viejo oeste donde les hubiera encantado vivir, sin jueces, donde la justicia fueran ellos."

"La verdad solo hay que utilizarla cuando no les estropee una buena noticia o no les impida recibir la retribución pactada, en efectivo o en especie. Los que pertenecen a su calaña siempre se levantan por la mañana pensando que cuando se calumnia algo queda y algo “les quedará”. Y si se trata de alguien conocido hasta les pueden colgar una medalla."

"¡Tiene cojones! o ¡Manda huevos! Como ustedes prefieran. Hasta dónde puede llegar el cinismo y la desvergüenza."

"Pero esten atentos, porque con estos personajes, y mientras la justicia no actúe contra ellos con dureza, el próximo “asesinato” no tardará en llegar. Y si el muerto era inocente no tengan duda alguna de que apelaran a “su derecho a la libertad de expresión”, pero nunca respetaran ni se acordarán del “derecho a la vida del difunto”.


No siendo yo calderonista en modo alguno, tengo que darle la razón con el caso de Marta Domínguez. Marca y El Mundo rápido se lanzaron al cuello de la carnaza con el presunto delito de tráfico de anabolizantes y dopaje de Marta, sin esperar a pruebas ni juicios. Sin que sirva de precedente y por una vez, Calderón tiene razón.